Amonio en el Agua Potable: Un Indicador Clave de Contaminación y Calidad
Aunque el amonio (NH₄⁺) no es un contaminante altamente tóxico en sí mismo a bajas concentraciones, su presencia en el agua potable puede revelar mucho sobre la calidad del agua y sus posibles fuentes de contaminación. Analizar sus niveles no solo ayuda a preservar la salud pública, sino también a mantener la eficiencia de los sistemas de tratamiento y distribución.
¿Qué es el Amonio y Cómo Llega al Agua?
El amonio es un compuesto derivado del nitrógeno que puede encontrarse en el agua como resultado de:
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Degradación de materia orgánica, especialmente por bacterias y hongos.
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Contaminación fecal, agrícola o industrial, especialmente en aguas superficiales.
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Uso de fertilizantes y residuos animales.
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Tratamientos de desinfección como la cloraminación, donde se añade amonio para formar cloraminas como desinfectante residual.
Es soluble en agua y se encuentra como una mezcla de amonio (NH₄⁺) y amoníaco libre (NH₃), dependiendo del pH y la temperatura.
¿Qué Nos Indica su Presencia?
La detección de amonio en el agua potable puede ser señal de:
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Contaminación reciente por materia orgánica o residuos fecales.
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Descomposición activa de urea o compuestos nitrogenados.
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Fallos en los sistemas de tratamiento o filtración.
El amonio también actúa como precursor de nitritos y nitratos, compuestos que sí representan un riesgo sanitario, sobre todo para lactantes y embarazadas
¿Qué Riesgos Representa para la Salud?
Aunque la mayoría del amonio presente en nuestro organismo se produce endógenamente y se elimina por la orina, exposiciones altas pueden provocar:
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Alteraciones del equilibrio ácido-base.
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Disminución de la tolerancia a la glucosa y sensibilidad a la insulina.
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Irritación del tracto respiratorio o digestivo en concentraciones elevadas.
No se ha establecido un valor guía sanitario internacional, ya que en condiciones normales los niveles en agua potable no alcanzan dosis tóxicas.
¿Cuál es el Límite Aceptable?
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Normativa |
Límite en agua potable |
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España (RD 3/2023) |
0,50 mg/L (máximo recomendado); 1,00 mg/L (límite de no aptitud) |
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Australia |
0,5 mg/L (por razones estéticas y corrosión) |
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OMS |
Sin valor guía por motivos de salud, pero sugiere mantener <0,2 mg/L para evitar problemas de tratamiento |
El BOE establece un límite máximo 0.50 mg/L.
¿Cómo se Elimina del Agua?
El amonio puede ser eliminado del agua mediante:
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Filtración biológica (biofiltros) con bacterias nitrificantes.
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Oxidación química catalítica con filtros de óxidos metálicos, como manganeso y hierroAmonio (NIH) (NLM).
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Cloración con punto de ruptura o cloraminación, si se gestiona correctamente.
Estudios recientes demuestran que el uso de oxígeno puro o aire comprimido puede mejorar significativamente la eficiencia de los filtros para eliminar amonio, incluso en concentraciones elevadasAmonio (NIH) (NLM).
Conclusión: Un Parámetro Vital para la Vigilancia del Agua
Aunque el amonio no es un tóxico directo en los niveles que suelen encontrarse en el agua potable, su presencia debe tomarse como una señal de alerta. Es un indicador clave de contaminación reciente y puede comprometer la efectividad de la desinfección. Por eso, su monitoreo debe ser constante, sobre todo en redes que utilicen cloraminas o estén expuestas a contaminación agrícola o urbana.
El agua segura no solo debe estar libre de contaminantes peligrosos, también debe estar libre de señales de alerta invisibles como el amonio.
-Crystolite®
El agua que consumimos puede contener partículas finas que afectan su claridad y estética, y a menudo incluyen trazas de amonio o metales pesados. Aunque estas partículas no siempre sean visibles, su presencia deja huella en tuberías, grifos y sistemas de filtración, comprometiendo la percepción de limpieza y frescura.
Los métodos convencionales suelen filtrar solo partículas gruesas, pero no alcanzan niveles finos de microfiltración ni eliminan metales residuales o amonio de manera consistente, lo que puede dificultar tratamientos posteriores y generar depósitos indeseados.
Crystolite® actúa como un medio de microfiltración hasta 0,5 µm, eliminando sólidos, turbidez y rastros de amonio o metales pesados. Su acción proporciona agua clara, más segura y con mejor apariencia visual, protegiendo sistemas y mejorando la experiencia de consumo diario.
-Zeosorb®
El agua puede contener contaminantes como amonio y materia inorgánica disuelta que generan turbidez y hacen que parezca “sucia” a simple vista, afectando tanto la percepción como la calidad general del agua.
La presencia de estos elementos puede causar mal olor, sabor desagradable y dificultar tratamientos posteriores, como ósmosis inversa, si no se gestionan de manera adecuada. Los filtros genéricos no siempre eliminan de forma eficaz el amonio ni reducen los sólidos disueltos (DQO), dejando pequeñas concentraciones que comprometen la confianza del usuario.
Zeosorb® adsorbe amonio y otros cationes, ayudando a reducir turbidez y mejorando significativamente la calidad visual y química del agua. Su acción asegura un agua más limpia, confiable y agradable, optimizando el rendimiento de sistemas posteriores y la experiencia de consumo diario.