Boro en el agua potable: ¿nutriente esencial o riesgo emergente?
¿Qué es el boro?
El boro es un elemento traza natural, de número atómico 5, presente en minerales, rocas, suelos, agua, plantas y alimentos. Aunque es indispensable para el crecimiento de las plantas, su papel como nutriente humano sigue en debate. Su forma más común en el agua es el ácido bórico (H₃BO₃), una molécula no cargada fácilmente absorbible por organismos vivos.
¿Cómo llega el boro al agua potable?
Las fuentes naturales de boro incluyen:
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Erosión de rocas ricas en boratos (e.g., bórax, colemanita).
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Aguas termales y subterráneas profundas.
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Actividad volcánica y evaporitas marinas.
A nivel antropogénico, el boro proviene de:
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Fertilizantes agrícolas.
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Detergentes y productos de limpieza.
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Aguas residuales industriales (fabricación de vidrio, cerámicas, pesticidas).
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Minería y combustión de carbón.
¿Qué efectos puede tener en la salud?
En cantidades bajas, puede tener beneficios sobre el metabolismo óseo, cognición y sistema inmunológico. Sin embargo, la exposición elevada puede ser tóxica, afectando:
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El sistema reproductivo (atrofia testicular).
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Los riñones.
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El sistema nervioso central.
Los síntomas de toxicidad en humanos incluyen vómitos, diarrea, erupciones cutáneas y, en casos extremos, fallo circulatorio.
¿Cuáles son los valores límite?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el valor guía para boro en el agua potable es 2,4 mg/L. En Estados Unidos, los valores orientativos son:
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5 mg/L para exposición crónica (adultos).
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2 mg/L para exposición prolongada en niños.
Algunas regiones como California, Florida o Minnesota tienen sus propias guías, generalmente entre 0,6 y 1 mg/L.
- BOE ( Real decreto 3/2023): valor legal de 1.5 µg/L
¿Dónde se detecta con mayor frecuencia?
Se han encontrado concentraciones elevadas de boro en:
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Aguas subterráneas del oeste de EE.UU. (hasta 120 mg/L).
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Ríos de Chile y Argentina (hasta 26 mg/L).
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Aguas geotermales del Mediterráneo y regiones volcánicas.
En general, el boro no se elimina con métodos de tratamiento convencionales, lo que plantea desafíos para las plantas potabilizadoras.
¿Cómo se puede eliminar?
Tecnologías efectivas incluyen:
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Intercambio iónico con resinas específicas.
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Ósmosis inversa y nanofiltración.
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Electrocoagulación y electrodiálisis en aguas residuales industriales.
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Fitorremediación en suelos contaminados.
¿Qué se recomienda?
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Analizar el boro si se sospecha de contaminación en zonas volcánicas o de alta mineralización.
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Evitar el uso excesivo de fertilizantes boratados.
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Utilizar tecnologías adecuadas en plantas de tratamiento, especialmente si el boro supera 1 mg/L.
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No preparar fórmula infantil con agua que contenga más de 0,3 mg/L de boro
Conclusión
El boro puede ser beneficioso en pequeñas cantidades, pero su presencia en niveles elevados en el agua potable representa un riesgo para la salud. Es fundamental monitorizar su concentración, especialmente en zonas con suelos ricos en boratos o donde se hace un uso intensivo de productos industriales o agrícolas con boro. Para garantizar un suministro de agua segura, se recomienda aplicar tecnologías de tratamiento adecuadas y promover buenas prácticas agrícolas e industriales.
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