Cloraminas:
¿Qué son las cloraminas?
Las cloraminas son un grupo de compuestos químicos formados por cloro y amoníaco que se utilizan principalmente como desinfectantes en el tratamiento del agua potable. En sistemas de distribución de agua, se emplean sobre todo monocloramina (NH₂Cl), aunque también pueden formarse dicloramina (NHCl₂) o tricloramina (NCl₃) dependiendo de las condiciones químicas del tratamiento.
Propiedades clave
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Composición química: combinación de cloro con amoníaco para formar cloraminas.
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Función principal: desinfectante secundario en sistemas de agua potable.
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Estabilidad: más estables y de acción más prolongada en la red de agua que el cloro libre.
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Reactividad: menos reactiva con la materia orgánica del agua, lo que reduce ciertos subproductos no deseados.
¿Cómo y por qué se usan?
Después de que un agua cruda pasa por los procesos de filtración y desinfección inicial (generalmente con cloro), muchas plantas de tratamiento añaden amoníaco para formar cloraminas. Esta práctica se conoce como cloraminación y se usa para mantener un efecto desinfectante durante todo el trayecto del agua por las tuberías hasta los hogares.
Ventajas del uso de cloraminas:
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Permiten un residuo desinfectante más duradero en toda la red de distribución.
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Reducen la formación de subproductos de desinfección como los trihalometanos (THM) y los ácidos haloacéticos, que están asociados a riesgos de salud a largo plazo.
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Mejoran la protección contra el crecimiento de bacterias y biofilm en sistemas grandes o con zonas muertas de tubería.
¿Dónde se encuentran las cloraminas?
Las cloraminas no existen de forma natural en el agua, sino que se forman durante el tratamiento del agua potable cuando se mezcla cloro y amoníaco en proporciones controladas.
Se encuentran principalmente en:
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Agua potable municipal como residuo desinfectante.
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Algunas instalaciones recreativas como piscinas, donde se generan por la combinación de cloro con materia orgánica procedente de bañistas (aunque ahí son tratados como “cloro combinado”).
¿Por qué es importante conocer las cloraminas?
Efectos en la salud
En niveles bajos usados en agua potable (hasta 4 mg/L o 4 ppm), las cloraminas no suelen presentar riesgos de salud y el agua es segura para beber, cocinar, bañarse o lavar según estándares de calidad de agua potable.
Sin embargo:
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Algunas personas pueden experimentar irritaciones leves en piel, ojos o vías respiratorias, especialmente al ducharse o en espacios cerrados con vapor de agua.
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Las cloraminas pueden agravar problemas respiratorios (como asma) en personas sensibles.
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En pacientes de diálisis renal, las cloraminas pueden entrar al torrente sanguíneo a través del proceso de diálisis y causar una condición grave llamada anemia hemolítica si no se eliminan adecuadamente del agua usada en el tratamiento médico.
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Las cloraminas son tóxicas para peces y anfibios, por lo que se recomienda tratarlas antes de usar agua del grifo en acuarios o estanques.
Conclusión
Las cloraminas son una alternativa efectiva al cloro en el tratamiento del agua potable que ofrece protección duradera contra microorganismos y reduce ciertos subproductos no deseados. Aunque el agua potable que contiene cloraminas es generalmente segura para la mayoría de las personas, existen sensibilidades y usos especiales (como la diálisis o acuarios) que requieren atención específica. Conocer qué son, cómo funcionan y sus posibles efectos te ayuda a comprender mejor el agua que llega a tu grifo y a tomar decisiones informadas sobre su uso.
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